La región del centro: realidad y perspectivas
Análisis regional en la escuela
El análisis regional es hoy una de las mejores estrategias para comprender en forma sistémica el funcionamiento de una parte del espacio geográfico. Regionalizar un país para su análisis es esencial, es la manera de atender a la especificidad de los territorios, de comprender para explicar el funcionamiento del mismo.
Alguien podría pensar que la realidad de nuestro país es distinta, tal vez por su tamaño, o por la ausencia de grandes montañas, desiertos u otras características del soporte físico que en otros países son determinantes en la división regional. Pero como señalamos desde el número 15 de Primaria y partir de la regionalización propuesta en Nueva Geografía para maestras, el estudio de la región, en especial la región polarizada ha significado un avance importante para dotar al análisis espacial de mayor dinamismo. Al decir de Milton Santos. “Estudiar una región significa penetrar en un mar de relaciones, formas, funciones, organizaciones, estructuras, etc. con sus más diversos niveles de interacción y contradicción... La región se convierte en una importante categoría de análisis, importantes para que pueda captar la manera como una misma forma de producción se plantea en partes específicas del planeta o dentro de un país, al asociar la nueva dinámica a las condiciones pre-existentes”. Es muy importante incentivar que el trabajo con Uruguay, desde lo local, lo regional o lo nacional sea transversal a todo el ciclo escolar e incluso preescolar.
Región del Centro
La Región del Centro es consecuencia de la definición de las demás regiones, la característica de la distribución de población, macrocefálica y de cáscara explica una de las principales variables consideradas en la definición de las regiones concentrada y de interfase; y de las regiones frontera litoral oeste y brasileño.
Esta región es la menos poblada, con una densidad de 2.4 hab/Km2 siendo además la población rural muy escasa. Casi la mitad de la población de la región se encuentra 8 localidades de Tacuarembó, Durazno, Flores y Rivera, incluyendo en el caso de los tres primeros las capitales departamentales.
Además de la distribución de la población, otra variable utilizada como criterio de definición de las regiones fue el menor o mayor grado de desarrollo científico, tecnológico e informacional (CTI). La densidad CTI puede verse especialmente relacionada con los circuitos espaciales de producción (CEP) que tienen mayor presencia en este espacio.
Las características del soporte físico en la región inciden en forma significativa en los CEP más tradicionales. Nos referimos en especial a la incidencia de suelos de menor fertilidad, sobre basalto o en áreas serranas, y que explican las características de la actividad ganadera, tradicional en este espacio, ocupando más del 80% del suelo agropecuario.
Circuito productivo ganadero en la región centro
Dos conceptos que deben trabajarse más en la escuela en relación a la producción agropecuaria, tanto agrícola como ganadera, son los de actividad intensiva y actividad extensiva. En el caso del CEP ganadero tanto vacuno cárnico como en el ovino explicar la relación entre la actividad extensiva y el vaciamiento demográfico del centro del país resulta básico.
ESTO VA EN UN CUADRO
Actividad extensiva
Sistema de producción caracterizado por un aporte pequeño de trabajo. Gran parte de la producción bruta se debe a la capacidad del suelo, o sea la utilidad agropecuaria – forestal evaluada únicamente respecto a factores físicos ambientales (fertilidad del suelo, disponibilidad de agua, precipitaciones o temperatura) y no a la intervención humana. El costo variable más importante es el del transporte de los productos al mercado. Dado que no requiere inputs altos, la actividad tenderá a rendir menos por unidad de superficie que el intensivo, por consiguiente el tamaño de las explotaciones debe ser mayor para obtener un beneficio neto similar.
Actividad intensiva
Sistema de producción caracterizado por elevados inputs de producción, sobre todo de mano de obra, maquinaria y fertilizantes, compensados por rendimientos brutos altos y rendimientos netos relativamente altos por unidad de superficie. El principal factor que limita la intensividad de la producción es la disponibilidad de capital, en especial cuando las distancias al mercado son mayores o cuando la base física necesita mayor inversión.
Muchos de los productos pueden obtenerse tanto en sistemas extensivos como intensivos; entre las excepciones cabe citar las frutas delicadas o la producción láctea.
Si bien como se puede observar en los mapas y cuadro de regiones agropecuarias elaborado por el MGAP DIEA a partir de los Censos Agropecuarios 1990 y 2000, hay un aumento en la Región Centro del área ganadera con mejoramientos en detrimento del área sin mejoramientos y del área ovina, aún el porcentaje de establecimientos que tienen a la ganadería (no láctea) como principal rubro de ingresos que practican algún tipo de mejoramiento sobre las pasturas es relativamente bajo. Este es probablemente el síntoma más claro de extensividad de la producción. En ganadería, tanto cárnica como lanar la posibilidad de producir sobre algún tipo de mejoramiento de la pradera o sobre una pradera artificial es esencial para realizar la invernada y así practicar el ciclo completo, de lo contrario muchos productores seguirán vendiendo ganado flaco para que otros lo engorden.
Regiones agropecuarias 1990 2000
Miles de Ha % del país Miles de Ha % del país
Ganadería ovina 6.449 40.8 1.450 3.8
Ganadería con 10 % o menos de mejoramiento 3.782 23.9 6.531 33.7
Ganadería con más del 10% de mejoramientos 677 4.3 2.804 17.1
Ganadería lechera 360 2.3 365 2.2
Elaboración propia en base a información del MGAP – DIEA.
En los 37.529 establecimientos especializados en ganadería, según el último registro del año 2003, sólo el 10,3% de la superficie está mejorada, 1,3 millones de hectáreas de un total de 12,7 millones que se destinan a esta actividad. Si bien este porcentaje es mayor que el de 1996 (7,6%) es menor que el del 2001 (10,9%). Además debemos considerar que el mejoramiento es mayor en los establecimientos más pequeños y que como consecuencia de ésta práctica, entre otras, logra obtener mejores resultados. El siguiente cuadro ilustra lo antedicho y aunque de manera general se puede concluir que en nuestro país la relación mejoramiento de las pasturas y aumento del rendimiento son directamente proporcionales.
Establecimientos
especializados en ganadería Superficie en Hectáreas Cabezas vacunas Vacas por Hectáreas Cabezas ovinas Ovinos por Hectáreas Superficie mejorada en Ha Superficie mejorada en %
Menos de 200 Ha. 1.466.000 1.185.620 0.81 1.284.980 0.88 169.910 11.6
Entre 200 y 999 Ha. 4.219.000 3.076.720 0.73 3.128.980 0.74 429.646 10.2
Más de 1000 Ha. 6.997.000 4.608.400 0.66 4.236.940 0.61 710.538 10.2
Elaboración propia en base a información del MGAP – DIEA. Declaración jurada DICOSE al 30 de junio 2003
Si bien la información del MGAP no puede cruzarse con las regiones exactamente ya que no está disponible por sección censal, apréciese por departamento, la incidencia que tienen respecto a mejoramiento del área de pastoreo, las unidades que integran parcialmente o totalmente la región centro. Los primeros son aquellos departamentos donde se practica la lechería, actividad que de por sí es intensiva y que ocupa una buena parte del oeste de la región de interfase y del sur de la región litoral oeste.
Mejoramiento como % del área dedicada al pastoreo en establecimientos especializados en ganadería o agrícolas-ganaderos.
Colonia 53.8 Rocha 15.0 Treinta y Tres 8.8
San José 45.5 Paysandú 14.4 Rivera 6.0
Soriano 38.5 Durazno 14.0 Tacuarembó 5.7
Canelones 32.2 Montevideo 13.0 Salto 3.5
Florida 31.6 Lavalleja 12.2 Artigas 3.3
Río Negro 25.4 Maldonado 11.1
Flores 21.2 Cerro Largo 9.2
Elaboración propia en base a información del MGAP – DIEA. Declaración jurada DICOSE al 30 de junio 2003
Obsérvese además la incidencia de otros inputs en relación a rendimiento y por lo tanto al carácter más intensivo o extensivo de la producción.
Tamaño del establecimiento Hectáreas por cada trabajador Jornales contratados en el año Hectáreas por tractor Superficie promedio del potrero en Ha. Vacunos por Hectárea Ovinos por Hectárea
50 a 99 Ha. 30 191.760 53 16 0.79 0.88
1.000 a 2.499 Ha. 281 267.938 735 94 0.69 0.64
Más de 10.000 Ha 376 10.547 1.939 215 0.55 0.52
Elaboración propia en base a información del MGAP – DIEA. Declaración jurada DICOSE al 30 de junio 2003
En conclusión la ganadería tal como se realiza en nuestro país, en especial en la región centro es un actividad que se practica en forma intensiva, predominan las estancias que denominamos de criadores, habiendo pocas que practiquen la invernada o el ciclo completo, por lo tanto la demanda de mano de obra permanente es muy escasa y los jornales contratados zafralmente también. Esto provoca que las localidades pequeñas del orden sublocal o local sigan perdiendo población. Ésta migra hacia ciudades dentro de región de mayor jerarquía como pueden ser las capitales departamentales o en su defecto hacia el Área Metropolitana de Montevideo o la Conurbación MalPunSan.
http://www.mgap.gub.uy/Diea/Anuario2004/capitulo2/Mapa1.htm
Una estrategia para el futuro
Pensando en caminos que permitan revertir esta situación, se plantea la promoción de producción orgánica en la ganadería cárnica. Ya existen al menos tres emprendimientos de esta naturaleza. Los frigoríficos PUL de Cerro Largo, pionero en el rubro, Tacuarembó y San Jacinto producen y exportan carne orgánica que permite agregarle valor al producto y beneficiar a toda la cadena productiva. Debemos recordar que trabajar en el aula una actividad económica requiere hacerlo desde la mirada que aportan los circuitos espaciales de producción, como una estrategia para mostrar la estrecha relación que existe entre los eslabones de estas cadenas.
En el caso de la carne orgánica se trata materia prima que proviene de animales que han sido alimentados únicamente con proteínas vegetales, en ausencia de productos o subproductos de origen animal. Este hecho es determinante de que en el Uruguay no exista BSE (Encefalopatía bovina espongiforme), o enfermedad de la vaca loca.
Asimismo, el proceso de producción de carne se realiza en ausencia del uso de hormonas, anabólicos y promotores del crecimiento. Estos sistemas de alimentación basados en pasturas, determinan un producto cuyo contenido en grasa y colesterol, lo hacen altamente recomendable como base para una dieta nutritiva y saludable.
La continuación del proceso en la etapa industrial, refleja un alto grado de utilización de tecnología, con el propósito de lograr una calidad superior en el producto cárnico final. La confiabilidad del proceso de prefaena y faena industrial, en relación al mantenimiento de la identificación del animal y las inversiones realizadas para un adecuado tratamiento de efluentes y aprovechamiento de los subproductos de dicha faena, constituyen aspectos claves en el proceso integrado de agregado de valor al producto cárnico.
La carne la cerifica el INAC a través de un Programa de Certificación, que conlleva a la existencia de una Marca País, cuyo contenido se asocia a la certeza que genera en el consumidor final, la confiabilidad de un producto obtenido según un proceso rigurosamente certificado. Esta Marca País estará presente en cada una de las etiquetas de los diversos cortes cárnicos, junto al sello de la empresa de certificación con reconocimiento internacional interviniente en el correspondiente proceso de certificación.
El respaldo del marketing a efectuar por parte del Instituto Nacional de Carnes junto a la realización permanente de estudios de mercado, aseguran no sólo una adecuada difusión del Programa de Carne Natural Certificada del Uruguay, sino la posibilidad de que dentro del mismo, sea posible incluir otros esquemas más específicos de certificación.
En síntesis, el Uruguay, como resultado de los cambios ocurridos en los mercados mundiales más importantes en el consumo de carnes rojas, ha desarrollado una marca, debidamente certificada y trazada hasta el origen, tal cual el consumidor más exigente actualmente lo reclama.
INAC además premia a innovaciones como las relacionadas con la carne orgánica con un 6% de las cuotas que Uruguay tiene para entrar a mercados como el de EEUU o la Unión Europea.
Uno de esos premios fue para el proyecto de trazabilidad de la Sociedad de criadores de Hereford. Trazabilidad, palabra que tiene origen en la acción de trazar o rastrear, se utiliza para definir los sistemas que permiten obtener la información de todo el proceso involucrado en la producción y procesamiento de un alimento y cuya información, debidamente archivada puede ser auditada.
Para Carne Hereford S.A. el sistema de información llevado a cabo permite conocer, a partir de cada corte puesto en la góndola de los supermercados, a que lote de animales pertenece, quien fue el que crió el animal, bajo que condiciones de manejo y alimentación y una serie de informaciones que finalmente permite realizar su seguimiento a lo largo de la cadena de proceso. Para el consumidor, toda esta información está disponible en un sitio web donde podrá, digitando el código único de identificación, conocer la historia que dio origen al producto que va a consumir. Los consumidores necesitan asegurarse que están consumiendo alimentos ricos y sanos. La información que les suministramos en cada uno de los cortes Hereford, les permitirá disfrutar su consumo en forma totalmente confiable.
Estos ejemplos permitirían que las cadenas ganaderas requieran más mano de obra y probablemente esto frene el éxodo rural y mejore la calidad de vida de los habitantes de este medio que son quienes poseen los mayores porcentajes de necesidades básicas insatisfechas y para quienes la emergencia es hoy.